Autores de la G a la L

Gandhi, Mahatma. No debemos perder la fe en la humanidad, que es como un océano; no se mancha poque algunas de sus gotas estén sucias.

Ganivet, Angel. El horizonte está en los ojos y no en la realidad.

García Hortelano, Juan. Frente a las asperezas de la realidad quienes mejor reaccionan son los reaccionarios.

García Lorca, Federico. Mira a la derecha y a la izquierda del tiempo y que tú corazón aprenda a estar tranquilo.

García Marquez, Grabiel. El secreto de una buena vejez no es otra cosa que un pacto honrado con la soledad.

Gassman, Vittorio. El único error de Dios fue no haber dotado al hombre de dos vidas: una para ensayar y otra para actuar.

Gibran, Kahlil. El silencio del envidioso está lleno de ruidos.

Gibran, Khalil. Si otro te injuria, puedes olvidarlo; si injurias tú nunca olvidarás.

Gide, André. El secreto de mi felicidad está en no esforzarse por el placer, sino en encontrar el placer en el esfuerzo.

Gioran, E.M. La única originalidad del amor es que hace la felicidad indistinta de la desdicha.

Gladstone, William E. No podemos luchar contra el futuro. El tiempo está de su parte.

Goethe, Johann W. ¡Como te pareces al agua, alma del hombre! ¡Como te pareces al viento, destino del hombre!

Goethe, Johann W. Cuando he estado trabajando todo el día, un buen atardecer me sale al encuentro.

Goethe, Johann W. El niño es realista, el muchacho, idealista; el hombre, escéptico, y el viejo, místico.

Goetz, Kurtz. Idealismo es la capacidad de ver a las personas como podrían ser si no fueran como son.

Goldoni, Carlo. Si falta la diplomacia, recurrid a la mujer.

Gómez de la Serna, Ramón. El lunar es el punto final del poema de la belleza.

Goytisolo, Juan. No critiques a tus enemigos, que a lo mejor aprenden.

Gracián, Baltasar. La fortuna se cansa de llevar siempre a un mismo hombre sobre las espaldas.

Greene, Graham. Las personas reales están repletas de seres imaginarios.

Greene, Graham. Quienes comparten nuestra niñez, nunca parecen crecer.

Guitry, Sasha. Nunca se debe mirar a una persona que duerme. Es como si abriéramos una carta que no ha sido dirigida a nosotros.

Haiku. No corras. Ve despacio. A donde tienes que ir es a ti sólo.

Hebbel, Friedrich. A más de uno que dice que la vida es breve le parece el día demasiado largo.

Heine, Heinrich. Si quieres viajar hacia las estrellas, no busques compañía.

Hellman, Lillian. Las personas cambian, y generalmente se olvidan de comunicar dicho cambio a los demás.

Heródoto. De todos los infortunios que afligen a la humanidad el más amargo es que hemos de tener conciencia de mucho y control de nada.

Hitchcock, Alfred. Para mí, el cine son cuatrocientas butacas que llenar.

Holderlin, Friedrich. El hombre es un dios cuando sueña, un pordiosero cuando reflexiona.

Holmes, Oliver Wendell. El joven conoce las reglas, pero el viejo las excepciones.

Homoré de Balzac. Puede uno amar sin ser feliz; puede uno ser feliz sin amar; pero amar y ser feliz es algo prodigioso.

Horacio. Mezcla a tu prudencia un grano de locura.

Horacio. Todo aquello que está debajo de la tierra, el tiempo lo sacará a la luz del sol.

Hugo, Victor. El alma tiene ilusiones, como el pájaro alas. Eso es lo que la sostiene.

Hugo, Victor. El futuro tiene muchos nombres. Para los débiles es lo inalcanzable. Para los temerosos, lo desconocido. Para los valientes es la oportunidad.

Hugo, Victor. La indigestión es la encargada de predicar la moral al estómago.

Hugo, Victor. Las inteligencias poco capaces se interesan en lo extraordinario; las inteligencias poderosas, en las cosas ordinarias.

Huxler, Aldous. ¿Como sabéis si la Tierra no es el infierno de otro planeta?

Inge, William R. El que come del fruto del árbol del conocimiento, siempre es arrojado de algún paraíso.

Ionesco, Eugene. Describe un círculo, después acarícialo y se convertirá en un circulo vicioso.

Ionesco, Eugene. Sólo valen las palabras. El resto es charlatanería.

Irving, Washington. Una lengua aguda es el único instrumento de corte que se afila por el uso constante.

Jerzy Lec, Stanislaw. El que busca el cielo en la tierra se ha dormido en clase de geografía.

Julio César. Amo la traición, pero odio al traidor.

Jung, Karl Gustav. Lo peor que le puede ocurrir a cualquiera es que se le comprenda por completo.

Kafka, Franz. El gesto de amargura del hombre es, con frecuencia, sólo el petrificado azoramiento de un niño.

Kempis, Thomas. La costumbre con la costumbre se vence.

Khayyam, Umar. Que tu pensamiento no rebase el tiempo presente; he aquí el secreto de la paz.

Kierkegaard, Sören. Si realmente el período de noviazgo es el más bello de todos, ¿por qué se casan los hombres?

King, Martin Luther. Nada que un hombre haga lo envilece más que el permitirse caer tan bajo como para odiar a alguien.

Kock, Paul de. Los niños adivinan qué personas les aman; es un don natural que con el tiempo se pierde.

Krutch, Joseph W. Es posible que la metafísica no sea más que el arte de estar cierto de algo que no lo es, y la lógica, el arte de marchar en el error con confianza

La Bruyère, Jean de. La vida es una tragedia para los que sienten, y una comedia para los que piensan.

Lacordaire, Henri. El hombre honrado es el que mide un derecho por su deber.

Lichtenberg, Georg Ch. La mosca que no quiere ser cazada está más segura cuando se posa en el cazamoscas.

Lord Byron. Sólo salgo para renovar la necesidad de estar solo.

Lutero, Martin. El corazón del hombre es una rueda de molino que trabaja sin cesar; si nada echáis a moler, corréis el riesgo de que se triture a sí misma.


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